Un mercado histórico para descubrir
El Mercado de San Telmo abrió sus puertas en 1897 para abastecer a los habitantes de una ciudad que crecía con la inmigración. Hoy reúne propuestas gastronómicas, comercios y puestos de antigüedades en un edificio que conserva parte de su estructura original.
Arquitectura y patrimonio
El proyecto fue obra del arquitecto Juan Antonio Buschiazzo. Al entrar, mirá las columnas y vigas metálicas, los techos de vidrio y la cúpula central: son parte de la identidad de este mercado declarado Monumento Histórico Nacional.
Qué comer y qué comprar
Entre sus pasillos conviven puestos de alimentos, cafeterías, propuestas para almorzar y locales con objetos antiguos. La oferta de cada comercio puede cambiar; conviene recorrer y elegir según tus gustos y presupuesto.
Cómo combinar la visita
El mercado está sobre la calle Defensa, a pocas cuadras de Plaza Dorrego. Es una buena parada para una caminata por San Telmo, incluso si viajás por el día desde Uruguay.